Portada de Niños - Dios hizo cada parte de mi - ISBN 9781955182539

Dios hizo cada parte de mí: seguridad corporal para niños (Holcomb)

Sabes que tienes que hablarle a tu hijo o hija sobre su cuerpo y sobre qué toques son apropiados y cuáles no, pero cada vez que lo intentas te quedas trabada: no sabes por dónde empezar, te preocupa asustarlo sin necesidad, o simplemente sientes que es un tema del que “los cristianos no hablamos” porque suena incómodo mezclarlo con la fe. Mientras tanto, el reloj corre: la mayoría de los abusos infantiles ocurre precisamente en ese vacío, cuando nadie le ha dado al niño el lenguaje ni la confianza para reconocer una situación insegura y contarla.

El problema real

Muchos padres cristianos evitan el tema de la seguridad corporal por dos razones opuestas: o creen que hablar del cuerpo es “impuro” y prefieren guardar silencio hasta que el niño sea “más grande”, o han visto materiales seculares sobre el tema y sienten que no encajan con lo que quieren enseñarle a su familia sobre el diseño de Dios. El resultado es el mismo: el niño crece sin las palabras correctas para nombrar su cuerpo, sin saber distinguir un toque de cuidado de uno que no lo es, y sin la seguridad de que puede contarle a mamá o papá cualquier cosa sin ser regañado.

Qué propone Dios hizo cada parte de mí

Justin y Lindsey Holcomb escribieron este libro ilustrado, pensado para niños de 2 a 8 años, desde un lugar poco común: no desde la teoría, sino desde años de trabajo directo con sobrevivientes de abuso. Justin Holcomb, PhD, es profesor de teología en Reformed Theological Seminary y Gordon-Conwell, y ha escrito más de veinte libros sobre abuso y teología. Lindsey Holcomb, con maestría en salud pública, trabajó como case manager en centros de atención a víctimas de violencia sexual y doméstica, y es cofundadora de REST (Real Escape from the Sex Trade), una organización que rescata a menores de la explotación sexual. Juntos aconsejan regularmente a víctimas de abuso, y esa experiencia se nota en cómo construyeron el libro: parte de la doctrina de la creación —cada parte del cuerpo fue diseñada por Dios y es buena, no vergonzosa— para luego enseñar, con lenguaje sencillo y una historia entrañable, la diferencia entre un toque seguro y uno que no lo es.

3 ideas que puedes aplicar hoy

1. Enseña los nombres correctos del cuerpo, sin rodeos ni apodos. Cuando un niño conoce el nombre real de cada parte de su cuerpo, gana dos cosas a la vez: pierde la vergüenza asociada a esas palabras y gana la capacidad de describir con precisión lo que le pasó si algo lo incomoda. El libro ancla esto en que Dios hizo cada parte con propósito, así que nombrarla correctamente no es vulgar, es honrar el diseño de Dios.

2. Practica la diferencia entre “toque de cuidado” y “toque que me incomoda” con ejemplos concretos. No basta con decir “nadie debe tocarte ahí”. Siéntate con tu hijo y repasa situaciones reales —el doctor en una revisión con mamá presente, un abrazo de un familiar, alguien que insiste en hacerle cosquillas cuando ya dijo que no— para que aprenda a identificar la diferencia por sí mismo, no solo a repetir una regla que no entiende.

3. Construye, de forma activa, un canal donde tu hijo sepa que puede contarte cualquier cosa sin meterse en problemas. Los Holcomb insisten en que la prevención no termina en “enseñarle la regla”; termina cuando el niño sabe, con certeza, que si algo pasa puede decírtelo y tú le vas a creer, sin regañarlo ni hacerlo sentir culpable. Practica frases como “puedes contarme cualquier cosa, siempre, y no te vas a meter en problemas” hasta que se vuelvan naturales en casa.

¿Para quién es este libro?

Es para el papá o la mamá de niños entre 2 y 8 años que sabe que debe tener esta conversación pero no encuentra las palabras, y para maestros de escuela dominical o líderes de ministerio infantil que quieren tener un recurso claro y bíblicamente fundamentado a la mano. También es útil para abuelos o cuidadores que pasan tiempo prolongado con los niños y quieren estar alineados con lo que se les enseña en casa. No es un libro para leer una sola vez: está pensado para volver a él conforme el niño crece y las preguntas cambian.

Dónde conseguirlo en Guatemala

Puedes conseguir Dios hizo cada parte de mí, de Justin y Lindsey Holcomb, en Guatelibros por Q150.00, con envíos a nivel nacional. Puedes pagar por transferencia al Banco Industrial, contra entrega, o coordinando tu pedido por WhatsApp, y también recogerlo en cualquiera de nuestras librerías cristianas en Guatemala, con tiendas en Carretera a El Salvador (CAES) y en El Naranjo. Está dentro de nuestra categoría de Niños, junto a más recursos pensados para acompañar la crianza en cada etapa.

Recursos relacionados

Si este tema de fondo —cómo formar el corazón de tu hijo, no solo su conducta— te interesa, revisa también La crianza de los hijos: corrige el corazón, no la conducta y Cómo pastorear el corazón de tu hijo, de Paul Tripp. Para trabajar los límites del día a día una vez que ya sentaste esta base de seguridad, te puede servir Límites para nuestros hijos: pon límites sin gritar. Y si la meta es que esa formación no dependa solo de tu fuerza de voluntad sino que la sostengas en oración, escribimos sobre eso en Oraciones bíblicas por tus hijos: ora con más profundidad y en Fortaleza mental en los hijos: guía práctica.